11 oct. 2012

'EL TIEMPO EN SUS MANOS' - Quién pudiera tener todo el tiempo del mundo


'EL TIEMPO EN SUS MANOS'
Quién pudiera tener todo el tiempo del mundo

En 1960 se estrenó la primera adaptación de La Máquina del Tiempo, opera prima de H. G. Welles y, para muchos, la mejor de ellas. Más adelante se rodarían otras versiones de esta historia, publicada en 1895, primera que trata la posibilidad de los viajes en la llamada 'Cuarta Dimensión', el tiempo. Pero ninguna tan interesante como esta.
Desde siempre, en el cine se han podido ver adaptaciones de las obras de Welles. Una de las primeras, muy conocida y respetada, es La isla de las almas perdidas (1932). Aunque hubo otras antes, esta es de las más destacadas, porque se considera la mejor adaptación de la novela La isla del doctor Moreau (1896). Cuenta la historia del loco doctor Moreau que se dedica a la ingeniería genética, expresión que aun no existía, en su isla privada.

Welles fue un visionario y, como padre de la Ciencia ficción, tuvo grandes ideas. Si a Julio Verne se le ocurrió el viaje a la luna, el británico trataría la guerra química láser en La Guerra de los Mundos (1898), la ingeniería genética en La isla del Doctor Moreau y el tema que tratamos, la posibilidad del viaje en el tiempo.
Pero La máquina del tiempo no es la primera donde se habla de este tema. Aproximadamente en 1894, publicó Los eternos argonautas. A petición de la revista National Observer reformó esa historia y publicó la novela que fue un gran éxito.

Dirigida por George Pal y protagonizada por Rod Taylor, Alan Young e Yvette Mimieux, El tiempo en sus manos (Time Machine) cuenta como George Wells (Rod Taylor) construye una máquina del tiempo y se lanza al futuro tras mostrársela a sus amigos, compañeros de tertulia y de cigarros de una típica reunión de la época victoriana. George es un joven soñador, desencantado con el mundo en el que vive. Prefiere vivir en el futuro, que le fascina, pues cree que el mundo llegará a su plenitud.

Esta película ganó el Oscar a los Mejores Efectos Especiales muy avanzados para la época. Y, a diferencia de las películas actuales, no es el único aliciente para verla, pues la historia es buena y está bien contada.

El efecto del paso del tiempo acelerado se consigue de una forma muy interesante. Por ejemplo con una cosa que no aparece en la novela, pero que es perfecto para simbolizar cómo pasan los años. Se enseña cómo cambia la moda a través de un maniquí de una tienda. Dentro de esto, también encontramos el proceso de maduración de una manzana, los pasos de los días, cómo se abren y se cierran las flores... Todo muy natural y muy bello.

Esta película destaca porque cambia casi totalmente la historia, sobre todo el final, que no tiene nada que ver con lo que H.G. Welles escribió. Al menos la teoría antibelicista se mantiene y lo hace de una forma muy bella y muy tierna. Cuando George se lanza al futuro, la primera vez llega a 1917, donde se encuentra al hijo de su amigo en medio de la I Guerra Mundial. En segundo lugar, aparece en 1940, durante la Segunda. Y al final, en 1966, se encuentra con la III Guera Mundial. El pobre hombre se va de su tiempo huyendo de la guerra y de la destructiva humanidad y solo se encuentra más guerra y destrucción. Por eso, finalmente da el salto a 802.701.

A pesar de los cambios, es una buena película de aventuras, con un buen guión, y unas líneas muy inteligentes como '¿Volverá algún día?' 'No podemos saberlo. Él tiene todo el tiempo del mundo'. Describe muy bien lo que H.G. Welles vaticinaba: lo que hagamos hoy condicionará el futuro. Y estas guerras, tanta destrucción solo nos lleva a ser cada vez menos humanos. 
Ángel G Ropero
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El Bunker
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