2 feb. 2014

Reseña: Erase una VeZ - Antología de Relatos Z


Pinocho se ha comido mi cerebro.

Hoy hablamos de un oscuro y divertido homenaje a los cuentos de toda la vida, recuperando el tono siniestro del que gozaron en su origen y que casi todos hemos olvidado que algún día tuviera. Una antología que mola porque recuperan los códigos clásicos de los cuentos, tales como el lobo disfrazado de la abuelita o los tres osos diciendo 'alguien ha dormido en mi cama', pero dándoles una vuelta de tuerca, oscura y pervertida.
El resultado: más de una sonrisa al leer estas versiones y una lectura muy amena y de gran calidad. Una serie de relatos que comparten el cariño por estos cuentos de nuestra infancia y donde impera el humor negro.

La antología consta de muy buenos relatos Z muy diferentes y a la vez muy similares. Tienen varias cosas en común: los zombis, claro, los cuentos clásicos... y el cariño por ambos géneros, algo que es evidente. Porque cuando alguien hace algo con cariño y ganas, el lector lo nota. Pero también tienen cosas que los hacen especiales y propios de sus autores.
Merece la pena destacar que son relatos que abandonan la mala costumbre made in Disney del final feliz. Esto es lógioc y se debe a dos razones. La primera, que estos autores buscan volver a los clásicos. Y el origen de estos relatos era oscuro, duro, horrible; enseñaban a sentir miedo. Y segundo, son cuentos Z. Y con los zombis pocas veces hay finales felices. Siempre hay sangre.

Ahora un repaso por algunos de los relatos más destacados de Erase una veZ (Kelonia).
Empezamos con Cerillita. A Joe Alamo no le gustan los zombis. O al menos no le gusta escribir sobre zombis normales. Por eso este relato recuerda a Tom Z Stone, porque en casa de Joe, los zombis siempre son especiales. Y así tenemos Cerillita, un cuento de súper-héroes.
A continuación, tenemos a Ricitos de oro, de Athman M. Charles, un lindo homenaje al cuento que todos conocemos y que pervierte sus mismos conceptos: Ricitos y los tres platos, las tres sillas, las camas y... por supuesto, los tres osos.
Juan de Dios Garduño nos brinda Juan y las Habichuelas mágicas, un relato que por su lenguaje y estilo desentonan dentro de la antología. No parece encajar con el resto de los relatos que, si bien son diferentes unos de otros, mantienen un tono uniforme.
La Bella y la Beztia vuelve al humor negro a saco. Una historia con unos personajes muy siniestros: Carolina Marquez nos trae a unas jóvenes super raras, fanáticas del gore y del sado. Como El Bunker.
Miguel Angel Naharro permanece fiel a su estilo y gusto por el pulp y nos regala un relato brutal, con sexo, violencia y, por supuesto, zombis. Una historia, la de Ariadne y Barba Azul que es la menos conocida del libro, y que sorprende ya en su origen como un relato muy fuerte.

Esta es una selección de algunos de los relatos más interesantes y más destacados. Ante todo, hay que decir que son historias de zombis de gran calidad, que se disfrutan porque fascina leer como los muertos se levantan de las tumbas y sus tripas, 'llenas de insectos, colgaban de su vientre'. Escenas como esa son las que hacen amar el Z y Erase una veZ ayuda a recordar porque este género es lo que es.
Destacar que esta es una antología que nació gracias al esfuerzo de sus integrantes y la colaboración de muchas personas en el crowdfunding, que contribuyeron a crear esta obra de gran calidad y originalidad. Un referente y muy recomendado te guste el terror, te gusten los relatos o te guste el género zombie. Y si no, también.


Ángel G Ropero.

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El Bunker
Los lunes de 17.30 a 19.00 en Radio Ritmo Getafe y siempre en el podcast.