21 may. 2014

Firma Invitada: 'Soñar, promover...editar'

"SOÑAR, PROMOVER… EDITAR"
Por Carmen Cabello

Cada vez que leo sueño y, cada vez que sueño con los ojos abiertos, suele ser con proyectos relacionados con el género fantástico.

Desde pequeña leía, como la mayoría que leáis esto, pero a mí nunca me oiréis decir que con 10 años ya me había leído El Señor de los Anillos y a los 12 a Stephen King, no soy de inventarme cosas para quedar bien, se me da mal eso del “postureo”. Yo llegué tarde al género que se ha convertido en mi referente y  mi pasión. Es curioso, cuando no nos sentimos como parte de algo, es decir, somos individuos, puedes empezar a descubrir cosas que te van viniendo de muchas partes sin tener perjuicios. ¡Ay! ¡Dulces cerebros vírgenes!  Recuerdo cuando mi vecino del segundo me dejó Entrevista con el vampiro y me dejó completamente alucinada. Al poco tiempo le fui a devolver el libro y me entregó a Lestat y, con la devolución de este, ya me tocó enamorarme de Akasha.


Al tiempo, milagros de la adolescencia, mi círculo se amplió y conocí a Stephen King, o más bien sus publicaciones. Soy una miedosa reconocida: paso miedo nivel tener pesadillas con lo que leo y veo, por eso evito el terror en el campo audiovisual todo lo que puedo. En los libros no, soy masoca, lo sé. A Cementerio de animales se le unió una larga lista de títulos que me iban prestando y luego comentaba con la persona que me los prestaba, pero no era lo habitual en mi círculo.
Me resulta curioso como algo que no compartía con el resto de amigos con los que salía, hacía deporte, me iba a las discos light y el resto de cosas normales de la edad, algo que hacía casi en la intimidad, ha resultado ser el motor de mi vida.

Todavía tengo en mi mente cuando creé mi segunda dirección de correo electrónico para las listas de correos de Yahoo, donde empecé a firmar como Legolas, que luego se convirtió en Leg y luego en Leggy por mis propios amigos listeros. Hacía meses que me había leído El Señor de los Anillos (que tomé prestado de una de las estanterías de los padres de otro amigo) y que nunca nadie me había recomendado. Y ese… ese fue el origen de la bestia parda fandomita que soy.

Internet, ese lugar donde pedir que te recomienden libros, compartir opiniones, conocer con la gente que comparte tus gustos hasta darte cuenta, con el paso de los años, que quedas con esas personas, que la cena en un chino puede tener la épica de Conan y, todos, con Tormenta de espadas recién leído, discutir sobre los planes que tenía Martin sobre nuestros personajes favoritos… ¡como si nos fuera la vida en ello!
Movimientos asociativos, portales webs que caen y otros que surgían. Planes de dominación mundial. Decepciones… y más planes de dominación mundial. “Venga, vamos a crear una página web, ¿quién se apunta?”. Y anda que me lo pensaba. Siempre metida en saraos con gente que me hacía parecer el ser más sociable del mundo pero no, no os confundáis. Lo soy, bastante y a día de hoy prefiero una tarde de cervezas en un bar que las redes sociales, pero es que aquello… aquello no era normal.

Todo mi yo actual comenzó en ese mismo momento. En ir a salones, quedadas, jornadas de rol y manga. Descubrir que los planes de dominación mundial estaban bien pero que prefería unos planes más modestos como ayudar a los autores cuando se sentían estafados por sus editoriales (empezar a  descubrir la realidad y el funcionamiento del entresijo editorial fue realmente revelador), montar presentaciones, organizar presentaciones de juegos de mesa, montar concursos literarios, dirigir a un excelente equipo de personas para la edición de la revista Imaginarios, montar Hispacones… compartir y difundir la pasión por la fantasía, ciencia ficción y terror.

Llegó el día de dar el paso que muchos sabían que daría tarde o temprano. Kharmedia ya había asomado la nariz pero el día más importante fue en el que Sergio R. Alarte (compañero y socio, por ese orden) y yo buscábamos un nombre para nuestro GRAN proyecto en común: Kelonia Editorial.
La tortuga ya ha cumplido dos años (aunque todavía este año no hemos hecho la fiesta de cumpleaños) y cuando me preguntan cuántas publicaciones tenemos ya, levanto los hombros con gesto de indiferencia… prefiero pensar en las que nos quedan por ver la luz mientras vuelvo a soñar con cada relectura de cada libro kelonio editado.


--
El Bunker
Los lunes de 17.30 a 19.00 en Radio Ritmo Getafe y siempre en el podcast.