8 abr. 2016

Videojuegos desde un Bunker: Análisis Fallout 4


Fallout 4 mezcla un mundo tecnológicamente futurista con una estética y cultura anclada en los años 50 y 60. Si a eso le sumas una hecatombe nuclear, te dan como resultado un mundo post-apocalíptico muy atractivo que incita a su exploración.
El juego nos presenta una primera visión de cómo era el mundo antes del “gran petardazo” que asoló el mundo en una nube radioactiva. Nosotros tomamos el control de uno de los cónyuges que forma un matrimonio común de Boston. Ante la inminente aniquilación, tu familia es llevada al Refugio 111 donde se os asegura una vida a salvo de los peligros radioactivos. Sin embargo la alegría no dura mucho pues matan a tu pareja y se llevan a tu hijo. Es entonces cuando nace una búsqueda a través de la Commonwealth.


El juego te ofrece varias herramientas para que interpretes a un personaje que lo ha perdido todo y que busca algo, en un mundo deshabitado y descorazonado. Para ello el personaje tiene una serie de atributos SPECIAL,que determina la fuerza física del personaje, el carisma, la agilidad o la suerte que tiene. Al principio tienes una limitación pero conforme subas de nivel no habrá límites. Además de cada atributo se desglosa una serie de habilidades que permiten la interacción con el mundo, así pues si tienes buena “percepción” podrás mejorar tu habilidad de cerrajero y abrir cajas fuertes.


Otro elemento a destacar es el sistema de diálogos. He de dejar claro que esto es el peor aspecto del juego, simplificándolo hasta tal punto en el que pasa de ser una mecánica del juego a ser un mero trámite. La conversación permite al jugador establecer un rol, tener una personalidad y en este sentido el juego te quita esa parte.
Otro problema es la cantidad de objetos que hay. En toda la saga a veces hay más de lo que tendría que haber en un mundo post-apocalíptico y llenas cajones de armas repetidas. Ahora tiene un sentido lógico para el juego, y es que en esta entrega puedes crear  cosas, y no solo hablo de crear armas o modificarlas, sino que puedes construir tu  casa como si estuviéramos hablando de Minecraft o cualquier Sandbox del estilo. Me parece llamativo a la vez que considero que está bien implementado en torno a la historia del protagonista, y su búsqueda de un sitio al que llamar hogar.

A mi forma de ver la saga Fallout tiene dos puntos fuertes, el primero la capacidad de rolear, y la segunda su mundo abierto. Es esta posiblemente la razón para disfrutar del juego, ya no la historia principal, sino la capacidad de sumergirte dentro de un mundo lleno de historia de antes de la guerra y de después. Cada localización tiene sus personajes, sus historias y eso es lo que merece la pena, revisar cada rincón en busca de un poco de historia para componer ese magnífico e inmenso mosaico que es Fallout. 
¡Ah!, no he avisado pero este juego, al igual que todos los de Bethesda, tiene muchos bugs, tened cuidado de no caer presa de su deseo.

Alberto Gómez Cano.
@Batberto

Podéis leer un análisis completo en La letra del Doctor, el blog de Alberto.
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